Por Jorge Andregnette

Pienso que allí hay una fundamental cuestión de terminología. Bueno y oportuno es el recordar la "unicidad" de la posesión, en el caso de las prescripciones, con la debida excepción del 1206, en sede de prescripciones cortas.

El horror hacia la "res nullius", cosa de nadie, de cuño romanista, donde la propiedad debe tener siempre un titular,-con la excepción de los bienes fuera del comercio de los hombres,- y que, en forma indudable, ha inspirado todo el articulado específicamente citado del Código Civil Patrio, y mencionado en la reflexión del Newsletter Nº 12 del corriente mes.

Entiendo también que el emplear el término "accesión", o sea, como dice el Código, hacer suyo lo que se incorpora natural o artificialmente, confunde el concepto, y vendría a conspirar contra el concepto fundamental, que es "el único derecho de posesión", que alude a una persona física. Confunde porque nos hace pensar en cosas inertes, que se mueven por solo fenómenos de la naturaleza.

En la accesión, en nuestro Código, se habla de lo que "se incorpora, natural o artificialmente". No vemos, lo confesamos francamente, planteado esto claro en el caso de la prescripción, donde no hay "cosas que se incorporan", natural o artificialmente, sino una actitud personal, de alguien que posee, continuamente, en forma no interrumpida, pacífica. etc., buscando una finalidad, todo muy distinto a aquello que sería la situación de cosas que se van incorporando naturalmente, o artificialmente, mero movimiento, entonces, de objetos, físicos, inertes, (piedras o tierras que se van moviendo por los fenómenos naturales independientes de toda voluntad humana, en general) y no de personas, que racionalmente, van completando esos requisitos que son propios de actitudes de personas racionales y no de esos meros objetos físicos, inertes, como expresamos.

Las personas se suceden, no las cosas u objetos inertes. En la persona, en el fenómeno sucesorio, se representa, sucediéndolo, a alguien que tenía su derecho y que no se ha extinguido, y allí sí, los que vienen después suceden en la titularidad de un mismo y único derecho. Allí queda a salvo la debida correspondencia y armonía prescripta por el art. 20 del Código Civil. A cada uno lo suyo, y los enfoques deben darse respecto a las realidades fácticas, cosas inertes en un caso, personas que razonan y actúan en el otro. La palabra, el "logos", tiene y tendrá su importancia fundamental. Muchos, en los tiempos que corren, parecen haberlo olvidado, culpable o dolosamente, aunque sea en otro orden de cosas, que no es tal vez el que analizamos, pero que no conviene descuidar, ya que todo está vinculado. El "nihil humani a me allieni… “de los antiguos latinos, debe tenerse presente...

Descargar archivo en PDF REFLEXIONES SOBRE LA LLAMADA ACCESION DE POSESIONES

Por el Esc. Jorge ANDREGNETTE

Estimado Jorge:

Es indudablemente impecable tu reflexión sobre la buena o mala fe del poseedor, en el "Newsletter Nº 4 del corriente mes, que gentilmente me haces llegar, como en otras oportunidades.

 

En el fecundo intercambio de opiniones que regularmente verificamos en estas ocasiones, me atrevería a agregar que la importancia del correcto ejercicio de la función notarial latina, -asesora, formativa y autenticante,- despliega aquí toda su importante tutela de la regularidad negocial. Pues, en el caso a estudio, a los claros argumentos de los arts. 693 y 1208, debemos acotar que, si por una de esas infelices circunstancias, la obligación grave del notario de controlar la legitimación del enajenante, estuviese de alguna manera cumplida con defectos o vicios y el título,-por ende,-fuera vicioso, en tan grave faceta del instrumento, aquel que quisiera probar la mala fe del poseedor argumentaría-reflexión en voz alta,- que el adquirente,-que designó al escribano autorizante del negocio, "su escribano" en el lenguaje diario,-conocía esa falta de legitimación.
Claro que la relación de confianza,-fe absoluta en la idoneidad técnica del notario,-puede ser el argumento contrario, y por ende el poseedor puede contestar que su escribano no le manifestó de ninguna manera la existencia de una falta de legitimación, u otro vicio invalidante, y que él, en base a esa relación de confianza, ni se le pasó por la mente la existencia de un vicio, dando por sentado el ejercicio correcto de la función notarial.

Pero la litis estaría planteada, y en estos momentos de dificultades, el "mal rato" habría que soportarlo en los estrados, pues quien quisiera contestar esos derechos trataría por todos los medios de hacer atravesar al poseedor la frontera entre la buena y la mala fe.

Observa que en los tres incisos del art. 1208 (bondad del título), se encierran diversas facetas que, cumplidas, son las que constituyen ese cimiento angular de la buena fe, a saber: "legal", "capaz de transferir..." verdadero", "válido", y el corolario de los errores de hecho o de derecho, que dan para reflexionar largamente en un caso que se suscite.

No se me oculta que alguien pudiera expresar que el caso sobre el que reflexiono sería de fácil solución e improbable éxito para el querellante en tal supuesto, pero no deja de tener su probabilidad de existencia y de prolongación de un litigio.

En síntesis, lo que ante todo quiero rescatar y resaltar es la importancia de ese correcto ejercicio de la función, la trascendencia de la misma, y como ella,-honra y prez del Notariado latino,- es la protagonista principal que hace sólidos e indiscutibles los derechos que alguien puede alegar sobre un bien, en especial si ese "nihil prius fide" reluce en el marco de ese contrato.

No es ocioso recordar que a ese art. 1208 de nuestro Narvaja, con respeto y debido permiso a su memoria, le podríamos agregar el título, de cuño romanista de: "Instrumentorum incorrupta fide."

 

NUESTRO AGRADECIMIENTO AL ESC. JORGE ANDREGNETTE POR SU VALIOSO APORTE Y POR AUTORIZARNOS A DIFUNDIR Y ASÍ COMPARTIR SUS REFLEXIONES.

Descargar archivo en formato PDF

Por el Escribano Jorge Machado

Se trata de determinar la prelación entre embargos y en particular entre el embargo genérico y el de un crédito; establecer cuál es el criterio legal de preferencia entre embargos y el alcance de estos de acuerdo a su naturaleza.

La solución legal es muy clara, no plantea dificultad interpretativa alguna: tal prelación está dada, juega a favor de aquel embargo que se haya trabado y producido efectos primero en el tiempo. Pero tal criterio será de aplicación únicamente entre aquellos que recaigan sobre un mismo bien o bienes. Siendo garantía común de los acreedores todos los bienes del deudor (Art. 2372 C.C.), el patrimonio de éste podrá ser agredido por todos sus acreedores sin importar la fecha de sus respectivos créditos ni la de su exigibilidad, salvo situación de privilegio y la de aquellos garantizados con derechos reales tales como la hipoteca; en cuyo caso se estará a lo reglado en el Código Civil al respecto. Dada tal posibilidad de agresión, puede suceder y efectivamente en muchos casos ocurre, que los bienes situados en el patrimonio del deudor no sean suficientes para satisfacer todas las deudas que éste ha contraído. También puede suceder y frecuentemente sucede que el patrimonio del deudor disminuya sustancialmente en su contenido como consecuencia de la actuación, lícita y/o ilícita, de éste.De nada servirá llevar adelante un proceso judicial, si al terminar el mismo no existen en el patrimonio del demandado, bienes cuya realización permita satisfacer el crédito al acreedor. Evitar tal situación es la función que tiene en nuestro ordenamiento jurídico el embargo. Trabado y eficaz el embargo, sujeta al bien o a los bienes –según se trate de embargo especifico o genéricoal proceso judicial, quedando sometido o sometidos a las resultas del mismo. El embargo crea un vínculo de indisponibilidad del bien que por definición es oponible a terceros y consecuentemente aquel bien o bienes sobre los que haya recaído serán materia de ejecución aunque al momento de producirse la misma ya no estén situados en el patrimonio del ejecutado. El artículo 380 del CGP regula todo lo relativo al embargo y entre otros su traba y eficacia, así como sus distintos tipos. El embargo puede recaer sobre bienes concretos o puede ser genérico. El embargo general de derechos que ya existía en el viejo código de procedimiento civil, hoy y a partir de la vigencia del Código General del Proceso se ha determinado su alcance, esto es, cuales clases de bienes quedan comprendidos en el mismo; determinación que puso fin definitivamente a la discusión doctrinaria que antes existía al respecto. En efecto, el artículo 380.2 del CGP es muy preciso y establece: “...El embargo genérico de derechos comprenderá los bienes presentes y futuros del embargado de naturaleza inmueble, naves, aeronaves, automotores y la universalidad conocida como establecimiento comercial. En este último caso, no comprende los bienes concretos que integran esta universalidad, que deberán ser objeto de embargos específicos. …” Como puede observarse los créditos que recaen sobre bienes muebles, como lo es el del caso de marras por tratarse de obligación dineraria, no quedan comprendidos en el embargo genérico. Tal bien, al igual que todos aquellos que no integran la enumeración que realiza el artículo citado, antes trascripta, sólo admiten embargos específicos, y en el caso de los créditos deberá ser decretado por el juez y será eficaz a partir del momento de su notificación al deudor. Por tanto y de acuerdo a lo expresado, al momento de trabarse el embargo específico sobre el crédito, no recaía sobre el mismo embargo alguno: el embargo genérico por expresa disposición legal no lo comprende.

 

Este es el artículo completo para su descarga en formato PDF:

DE LA PRELACION ENTRE EMBARGOS

Código Civil anotado concordado por el Profesor Jorge Julio Machado Giachero.

Versión digital contiene varios buscadores para acceder directamente al artículo o tema que usted busqué 

Séptima edición ACTUALIZADA  A MARZO 2021 en sus dos versiones Windows y Mac

Obténgalo gratuitamente desde https://www.sael.com.uy. gentiliza de SAEL EDITORES

 

SAEL EDITORES 

Cuidémonos entre todos Compra tus libros desde 

https://www.sael.com.uy y recíbelos en tu domicilio con envío gratis

nuevo | Psicólogos Pozuelo

PROMESAS CONCILIANDO LA TEORIA CON LA PRACTICA 

PODER REPRESENTACION Y MANDATO 

   Propiedad Horizontal una visión moderna y completa: que da repuesta a todo caso que se plantee.

 ANALISIS CONCEPTUAL DEL FIDEICOMISO URUGUAYO

           Todos se encuentran disponibles y están a la venta puede ver los índices, obtener  más información y comprar en: https://www.sael.com.uy o  en [email protected]

Obtenga gratuitamente el CODIGO CIVIL ACTUALIZADO A MARZO 2021 en sus 2 versiones Mac y Windows Gentileza de Sael Editores

 

 Obtenga gratuitamente el CGP Actualizado al 24/07/2020 Gentileza de Sael Editores 

 

 

 nuevo | Materiales PEGARPromesas. Conciliando la teoría con la práctica 4ª edición Actualizada y ampliada. Autor Prof. Esc. Jorge Machado Giachero

 ¡Ya disponible a la venta! Más información en https://www.sael.com.uy o consultas en [email protected]

Regístrese EN ESTUDIO NOTARIAL MACHADO

Registrarse es gratis, lleva menos de dos minutos, nos ayuda a acercarnos más hacía ustedes, les permite tener la experiencia completa del sitio. recibir las novedades jurídicas y de herramientas para el ejercicio de la profesión en el boletín informativo y mucho más

Todo el contenido de este sitio, sus descargas y utilización son completamente gratuitos.

 

Si desea registrarse puede hacerlo haciendo click aquí.

 

Novedades DGR

Búsqueda de Archivos